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Integridad
Aportación:
Yrma Chaidez, Consultoría
Corporativo Tijuana

 

 
“Haz tu labor, no tan solo tu labor, pero un poquito más allá,
ese poquito más que vale más que el resto”

El legado más importante que le podemos dejar a nuestros hijos es el principio de integridad.

Integridad es una palabra que se abusa pero raramente se adopta como un principio de vida. Gente de integridad tienen la plena confianza de que siempre serán felices con sus logros puesto que esa integridad le dará la calidad y plenitud a la vida: Integridad en nuestra palabra, integridad en nuestra labor.

Pero la persona de integridad no es aquella que es tan rígida que pierde el sentido del humor, que vive la vida sin la capacidad de tolerar a los demás, sin amor al prójimo. Integridad debe ser lo contrario del facilismo que nos lleva a hacer aquello que sabemos no es lo correcto con la excusa de que así lo hace la mayoría. Aquellos con la poca conciencia de hacer lo incorrecto a sabiendas, pierden su integridad y con ello afectan a la sociedad entera. La integridad es la semilla del logro que trae la honestidad y verdad. Si somos honestos con nosotros mismos podemos vivir la verdad confiados que donde quiera que vayamos nuestra palabra cuenta, podemos dormir cada noche con tranquilidad, y se nos respeta donde quiera que vayamos.

La integridad nos permite examinarnos a nosotros mismos y poder hacer una evaluación verdadera y completa de tal manera que podamos reconocer nuestros talentos y habilidades. Además podemos determinar ¿Qué es lo que queremos en la vida? Sabiendo cuales son nuestros talentos y habilidades, es fácil determinar la manera de prestar un servicio valioso a la sociedad y así obtener las recompensas que ofrece la vida. Pero aquellos que se preocupan por la felicidad propia en primer lugar, la buscan en el lugar errado, puesto que felicidad no es más que el resultado de la actividad al servicio de los demás. Una vez que determinamos nuestra vocación, que generalmente resulta ser de utilidad para otros, y nos empeñamos en esa labor con todo el corazón y poder mental y físico, la felicidad nos llegará sin buscarla. Puesto que felicidad es la búsqueda de nuestra identidad, a través de reflexión y experiencia, la búsqueda de la labor que llena mejor nuestra combinación única de poderes. Esa búsqueda de la verdad nuestra es integridad.

Si ponemos nuestros talentos y habilidades a trabajar, a tornar nuestras ideas en realidad con el pasar del tiempo, la cosecha será mucho más productiva de lo que nos imaginabamos al comienzo de la siembra. Lamentablemente, la mayoría de los humanos prefieren copiarse los unos a los otros, sin darse cuenta de la singularidad de sus potencialidades. Si usamos ese tiempo para usar esa mente que no es muy diferente en capacidad a la de la mayoría, y comenzamos a idear, a planear, y finalmente a efectuar nuestros deseos validaremos la ley de Servicio y Recompensa. Esta ley es validada por todas las personas de éxito, ellas son honestas consigo mismas, son gente de integridad. Muy por el contrario, la gente que se creen los más "vivos" puesto que están dispuestos a disfrazar la verdad no se dan cuenta de que las ganancias se materializan solo en el muy corto plazo. Esta gente no ve que su beneficio es efímero.

La honestidad es una excelente manera de conducir nuestros negocios. La honestidad debería ser la regla principal de todo negocio, pues es la manera más segura de lograr la riqueza. Al preguntarnos con constancia si seguimos una política de honestidad, de veracidad, habremos plantado la semilla correcta, el fruto vendrá a su debido tiempo. Esto se debe a que nuestra única esperanza de éxito es la de ganar los corazones y las mentes de aquellos a quien servimos. Para ello, es necesario servirles con integridad al ayudarles a mejorar sus vidas. Pero si tratamos de circunvalar este principio dando de nosotros por debajo de nuestra capacidad, retrasamos nuestro éxito, puesto que nunca podemos recibir más de lo que corresponde a nuestra inversión. Pero si trabajamos con dedicación, nuestras recompensas estarán muy por encima de nuestras expectativas.

Integridad significa darle a lo que hacemos nuestra alma y corazón. Esto es lo que da sentido a nuestras vidas. Al hacerlo de esta manera la gente a nuestro alrededor se dan cuenta de nuestro esfuerzo. La persona de integridad es esencial en toda esfera de trabajo. Integridad es la búsqueda de la mejor manera de hacer las cosas, de oír a los que nos rodean, y juzgar por nosotros mismos, conscientes de que toda labor siempre se puede mejorar. Esta búsqueda es lo que nos dará la cosecha abundante todos los días de nuestra vida. La alegría mayor es la que nos viene como resultado de nuestros logros.

 

::::::: Bibliografía :::::::

1.- "Reglas de oro para la vida cotidiana", Omraam Mikhaël Aïvanhov, Ed. Prosveta, Francia, 1994