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“si usted no piensa en el cliente, no está pensando” (Philip Kotler) |
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el marketing ha sido definido como la tarea de identificar y satisfacer las
necesidades- En nuestro medio mexicano, en donde las regulaciones para expender
bebidas alcohólicas suponen que “hay borrachos porque hay cantinas” y
no a la inversa, es frecuente encontrarnos con cantinas disfrazadas de
restaurantes en las que se pretende “tapar el sol con un dedo” con
grandes anuncios o letreros que dicen: ambiente familiar...Así
resultan los enunciados de “aquí el cliente es primero” o “usted es
nuestra razón de ser” y muchos otros similares, con las que muchas
empresas –de todo tipo-, y sin hacer nada más al respecto, pretenden
crear un ambiente favorable para que el público usuario o consumidor se
acerque y se convierta en cliente: hay una institución bancaria que al
mismo tiempo que ejerce un alto presupuesto de publicidad en todos los
medios disponibles para la promoción de sus préstamos, no atiende las
quejas de sus usuarios de créditos empresariales ante el hecho de que el
cargo que se les hace en sus cuentas de cheques para el pago de las
amortizaciones mensuales pactadas, es un solo monto que engloba capital e
intereses y las empresas deudoras, por razones contables y fiscales,
requieren conocer a cuánto asciende el pago de capital y cuánto es por
intereses, la respuesta que reciben al reclamar invariablemente es: así
es el sistema... Para todos es muy claro que el mercado –conjunto de clientes o
usuarios- es lo que determina el presente y futuro de quienes emprenden con
el propósito de cubrir alguna o algunas de sus necesidades actuales o
futuras, sin embargo, no son tantos los que tienen la capacidad e imaginación
para traducirlo al quehacer diario: entender qué es el estar cerca del
cliente o prospecto y conocerlo, es un ejercicio que en forma permanente
debe hacerse en la realidad de cada quien como industria y en la realidad de
cada quien como cliente o prospecto; el reto no es menor... Cada empresa u organización debe saber desarrollar su propia cultura de
atención o servicio al cliente, y cada uno de los responsables
de las áreas o departamentos de ventas deben cuidar su implementación
y/o adecuación constante y permanente, a fin de que quien o quienes tienen
como quehacer diario el atender los requerimientos, las dudas y los
planteamientos de clientes y prospectos, con la responsabilidad de
convertirlos en ventas, sepan manejarse en el nivel de acercamiento
adecuado, según cada situación: el comprador de productos alimenticios
o bebidas, actúa por impulso, las comunicaciones con él se dan por medios
masivos, mientras que el comprador o posible comprador de maquinaria y
equipo que tienen que ver con sus proyectos de medio y largo plazos, tiene
exigencias mucho muy diferentes; el usuario de servicios profesionales o técnicos
muestra otro cuadro de expectativas y necesidades... Por todo lo antes expuesto, los comentarios que a
continuación se hacen, sobre algunas prácticas de relación con el cliente
o prospecto, no pueden ser considerados para catalogarlas como correctas o
incorrectas pues pueden ser lo uno o lo otro según el caso y según el
resultado –no siempre predecible-, que con ellas se obtenga: v
Trato
personal: aunque cada día son más los
productos y servicios que se expenden a través de máquinas, podemos seguir
considerando que la venta es una función que exige –sobre todo en los
productos o servicios diferenciados- de la intervención personal de
vendedor y comprador. Todavía son muchos los casos de vendedores de éxito
cuya mayor fortaleza radica en su carisma, en su capacidad para relacionarse
y mantenerse en contacto, con lo que alguna vez se llamó “don de
gentes” y es de considerar que ello siempre será una herramienta valiosa:
suena fuera de toda lógica dedicarse a las ventas si no se tiene
disposición para tratar a los demás, si no se
sabe escuchar... Sin embargo, no siempre basta con que el
carisma y trato personal “abra las puertas”, se requiere que se sepa
para que fueron abiertas: no son raros los casos de vendedores que son
recibidos y que en el tiempo se convierten en buenos amigos de los posibles
compradores quienes nunca llegan a ser eso: compradores...Aunque es cierto
que todavía existen “las ventas de cuates”, también lo es que junto a
las ventajas de un buen trato personal debe estar una adecuada capacidad técnica
y profesional: tampoco son raros los casos en los que vendedores poco
amables o flexibles, logran los mejores resultados gracias a su alta
capacidad profesional y técnica. Lo que es indispensable, tanto para los
carismáticos, flexibles o simpáticos, como para los “caradura”, gruñones
o poco flexibles, es que sepan comunicar y ello sólo se logra sabiendo
escuchar... v
Capacidad
profesional y técnica: un vendedor
verdaderamente comprometido con los resultados que de él –él mismo
debiera ser el primero en esperarlos- se esperan, debe mantenerse siempre
en el más alto nivel de capacidad profesional y técnica y aunque
pueden ser muchos y muy variados los aspectos a aprender y superar, por su
fundamental importancia es de considerar como prioritarios los siguientes: q
Conocimiento del producto o
servicio que se pretende vender: así
como se ven muy mal los porteros que “salen en falso” y son goleados y
hasta ridiculizados, así se ven los vendedores que, al no preparar
adecuadamente su visita de contacto y promoción, no saben que contestar a
las preguntas que de buena o de mala fe –con toda premeditación para
“quitárselo de encima”- les hace su entrevistado; esa primera mala
impresión muy frecuentemente no puede ser cambiada nunca...El grado de
dominio que se tenga en cuanto a las posibilidades y limitaciones del
producto y/o servicio cuya venta se ofrezca tiene una relación directa con
el nivel de confianza que pueda lograr quien hace su presentación; desde
luego que siempre habrá planteamientos que el prospecto o cliente haga que
no puedan ser contestados de inmediato y en tales casos, lejos de hacerle al
“sabelotodo” e incurrir en falsedades o promesas que no podrán ser
respaldadas, lo correcto es razonarlo con el entrevistado y ofrecer una
respuesta después del análisis que según cada caso sea necesario...cuando
se exageran las bondades de lo que se ofrece, llegando al extremo de
presentarlo como infalible ante todas las situaciones, se atenta contra la
inteligencia de quien escucha quien reacciona con su antipatía y en el
menor de los casos con su desconfianza. q
Conocimiento del negocio o
proyecto de su prospecto o cliente: entre las gentes de ventas siempre se ha dicho que “un vendedor es tan
grande como lo es su lista de prospectos” y quizá a ello se deba el que,
a manera de “protección”, sea generalizada la práctica de hacer listas
largas aunque en muchos casos no se sepa, a ciencia cierta, de quienes se
trata: el primer paso es dar respuesta al por qué se cree que necesitan
el producto o servicio de que se trate...Si se tiene tal respuesta,
siempre convendrá obtener toda la información posible acerca del giro,
principales productos, mercados, red de sucursales, imagen institucional y
buen crédito en el caso de las empresas y actividad profesional o técnica,
posición socioeconómica etc. en tratándose de personas físicas, para con
ello iniciar la preparación de la primera entrevista, haciéndose todas las
posibles preguntas o dudas que podrá plantear el entrevistado; del
resultado de la primera entrevista –incluso de las negativas que se hayan
recibido- junto con la percepción que se haya logrado en cuanto a la
verdadera importancia del prospecto o cliente, se podrá definir la
estrategia particular de seguimiento y conclusión. q
Sentido de oportunidad: se dice que “la venta se logra a partir de la quinta
visita” para con ello poner de relieve las ventajas de la perseverancia
pero, también se dice que “los vendedores que visitan nada más por
visitar son una peste” a la que todos rehuyen...El saber para qué y
cuándo visitar, presionar y retirarse, cae en el ámbito de las
habilidades personales del vendedor que hacen que la venta sea ciencia y
también arte... Para George W. Hopkins, son dos las características básicas de un auténtico
vendedor: “Primera.- Debe sentir un verdadero afecto por todo el género
humano. Sólo así puede sentir el deseo de servir, que es la base del éxito.
Segunda.- Debe querer, apreciar y estimar su trabajo de manera tan intensa,
que cada día al saltar de la cama pueda exclamar con alegría: Gracias a
Dios que soy Vendedor! Gracias a Dios que estoy representando a esta Compañía!
Gracias a Dios que es hoy día de trabajo! Gracias a Dios que tengo un
muestrario espléndido, y gracias a Dios que hay miles de compradores para
lo que yo vendo!”...Este tipo de expresiones no definen tan sólo a los
vendedores, son manifestación del grado de madurez que se alcanza cuando se
tiene claro el propósito de vida y la actividad que se realiza está en ese
rumbo. W Para comunicarse con el autor: fhandrade@hotmail.com |
| :::::: Bibliografía :::::: |
| Philip Kotler “El marketing según Kotler” Paidós empresa. |