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-las mismas personas reaccionan de modo muy
distinto en diferentes circunstancias-
Sin lugar a dudas, el reto más grande al que se enfrenta toda
Administración, es el lograr un trabajo productivo y la realización de sus
trabajadores; desde el operario o auxiliar de menor rango, hasta los más
altos ejecutivos de la organización...sólo así se pueden alcanzar los
objetivos económicos y dar cumplimiento a las responsabilidades que le exige
el medio social en que se desenvuelve: ninguno de los tres aspectos está por
encima de los otros; los tres deben conjugarse en forma equilibrada...
Desde mediados del Siglo Veinte, con la aparición de la llamada
Administración Científica, han venido apareciendo las teorías para la
administración de los Recursos Humanos y, por decirlo de alguna forma, se ha
transitado de los postulados de la Teoría X que supone que por ser los
trabajadores inmaduros, haraganes que rechazan el trabajo, se requiere de
una dirección fuerte que emplee tanto la zanahoria como el garrote; en este
supuesto, sólo así la gente produce y la Teoría Y que supone que los
trabajadores tienen una natural inclinación por el trabajo y que en él
buscan su realización personal y profesional y que por lo tanto, tan sólo
basta con que se les proporcione el medio adecuado para que cumplan con
tales propósitos. Aunque de épocas más recientes, se puede decir que al
mismo tiempo, aparece el reconocimiento de que la empresa –o cualquier
organización sin importar su tipo- es, antes que nada, una comunidad de
personas y que, por lo tanto, sus integrantes deben ser tratados como tales:
seres que piensan, que sienten, con sus fortalezas y con sus
limitaciones...
La experiencia ha demostrado que en la administración –y mucho menos
tratándose particularmente de los Recursos Humanos- no es posible, o al
menos no es de inteligentes, el aplicar recetas de uso general que, por
haber tenido éxito en otros ámbitos, son dignas de recomendación y por ello
resulta de una mayor sensatez el centrarse en el hecho de que, en la empresa
u organización de que se trate, se es una comunidad de personas y que todas
las personas tenemos como característica la individualidad; todos somos
diferentes... No son raras las confusiones que se tienen en este tipo de
consideraciones: cuando el trato como personas se limita al trato personal,
al ambiente de camaradería, llegando a veces al chacoteo, se puede provocar
que sea malentendido como debilidad y que se distorsione el concepto de
responsabilidad... Reconocer a los integrantes del grupo como personas exige
mucho más que lo exterior: reconocer su derecho a expresarse, a equivocarse,
a superarse, a disentir, a molestarse, a frustarse, a sentirte feliz, etc. y
todo ello puede darse en un ambiente de respeto mutuo sin que por ello deje
de ser cordial: el concepto de responsabilidad se enriquece... |